Tras el parón por la pandemia, el Camino de Santiago vuelve a aflorar con ganas y  cada vez son más las personas que se suman a esta aventura, pero es muy imporante saber que hace falta una preparación, tanto física como espiritual antes de iniciar el camino. Hay que tener en cuenta no sólo el entrenamiento previo, sino también la elección de la ropa, la carga de la mochila o los ejercicios de recuperación entre las diferentes etapas del camino.

Antes de empezar a caminar

Lo primero que hay que hacer antes de iniciar el Camino de Santiago es entrenar: es necesario tonificar y dar elasticidad a los músculos, principalmente a los de las piernas, la espalda y el cuello. Es importante saber que las etapas diarias del Camino rondan entre los 25 y 30 kilómetros, por lo que el entrenamiento previo es clave. Además, es aconsejable que la última fase de los entrenamientos se haga con la mochila cargada, para evaluar el peso que cada uno puede llegar a cargar y la resistencia del propio cuerpo.

La elección del calzado también es tema vital a tener en cuenta durante la preparación de la ruta. Lo primero es no utilizar calzado nuevo, para así evitar rozaduras y ampollas y que esté lo más adaptado posible al pie. El mejor calzado para realizar el Camino de Santiago es la bota de ‘trekking’, ya que ésta aporta una gran sujeción al tobillo. Si bien en verano se pueden utilizar zapatos deportivos, también existen este tipo de botas de montaña más ligeras para la temporada de calor.

Además, es necesario planificar con antelación las etapas del Camino, y que éstas se adapten a las capacidades de cada peregrino. De este modo, se evitan las frustraciones en la ruta.

Calentamientos y estiramientos entre etapas

Una vez que el peregrino ya se ha lanzado a la aventura es importante recordar la necesidad de realizar ejercicios de recuperación durante las etapas. Antes de empezar cada una, hay que estirar los músculos, especialmente gemelos, cuádriceps e isquiotibiales. Se recomienda coordinar las etapas para evitar que en las primeras fases hyaa cuestas o subidas muy notables. También se recomienda controlar la frecuencia cardíaca para evitar hacer sufrir al corazón y así evitar la fatiga..

Y para evitar lesiones musculares frecuentes al hacer caminatas o senderismo, tales como tendinitis en los tendones de la musculatura de caderas, rodillas, tobillos y pies, esguinces, fascitis plantar, roturas por sobreesfuerzo o síntomas de ciática, los expertos recomienda llevar la mochila bien regulada y simétrica. El tiempo de descanso debe ser, asimismo, de siete a ocho horas, para que al cuerpo le dé tiempo a restaurar la energía.

Alimentación, frecuente y ligera

Es importante evitar el alcohol, el tabaco y las comidas copiosas durante el Camino. Lo adecuado es comer poco varias veces al día y eso si, mucha hidratación.

Ya sabéis, si estáis pensando en realizar el Camino de Santiago en breve, es importante que tengáis en cuenta estas recomendaciones.

¡Buen Camino Peregrinos!

 

 

 

 

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