El Camino se empieza a animar, por lo menos a vista de los datos de llegadas a la Oficina de Acogida al Peregrino. En la mañana de ayer fueron 423, una cifra que contrasta con los días a cero de principios de año. De hecho, este domingo llegaron más caminantes que en todo el primer trimestre (268). Eso sí, una cosa son las cifras y otra el ambiente en los distintos trazados de las rutas xacobeas.

«Hoy fue entrar y no encontrar a nadie; parecía Lugo y no Santiago. La verdad es que sorprende», indicaba ayer Alberto, un peregrino de Palencia que entró al Obradoiro junto a tres compañeros que encontró a lo largo del Camino Primitivo. Ricardo (Argentina), Rogerio (Portugal) y Daniel (Francia) fueron las nuevas amistades con las que se cruzó mientras peregrinaba. ¿Y por qué se animaron ahora? Pues para aprovechar el momento, por si acaso luego no pueden, aclaran. «Donde queda una brecha, ahí estamos», explica el argentino, Ricardo.

La llegada de peregrinos internacionales se combinó con la de nacionales. Prueba de ello fue el grupo de siete personas (madrileños y portugueses) acompañado por un dálmata a lo largo del Camino Portugués, en el que se conocieron. También terminaron su ruta algunos mexicanos; una joven compostelana que hizo el camino desde Sarria; o unas jóvenes de O Grove que arrancaron en Pedrafita. Otro de los grupos que llegó al Obradoiro fue el de cuatro amigas de Madrid. Su trazado también fue el Portugués y las motivaciones para hacerlo variadas, desde familiares hasta considerar que era el momento adecuado. «Encontramos poca gente, pero la experiencia fue fenomenal», señalaron.

Fuente: La Voz de Galicia

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